FIRMA DE LIBROS

FIRMA DE LIBROS

DRAGONES

DRAGONES
Dragón en un vaso maya

martes, 26 de enero de 2016

Con mi amiga Rosa

Mi amiga Rosa Martínez de Codes, que es catedrática de Historia de América en la Universidad Complutense, me llamó hace unos días para pedirme que colaborara en un máster (horrible palabreja) donde pensaba que estuvieran algunos jubilados cuya vida actual, más o menos en la sombra y al margen de los vericuetos académicos, al menos universitarios, le parecía un tanto injustificada. Gran persona, Rosa, había pensado en los viejitos aburridos o abandonados por el sistema universitario vigente, aunque muchos de ellos se las han apañado para seguir dando sus charlas o escribiendo en revistas o publicando incluso sesudos librotes de sus especialidades. Fui a la Complu y hablé de lo que más me gusta, la religión de los mayas antiguos, a un auditorio heterogéneo -cosa frecuente hoy en las aulas de las facultades- parte del cual seguramente era la primera vez que oía mencionar el asunto. Lo pasé muy bien y se lo agradezco a Rosa. Una de las cosas más bonitas fue cuando uno de los oyentes, al terminar yo de hablar, apareció con los tres libros de la trilogía Bolnak, el maya y me pidió que se los firmara afirmando que le habían gustado, especialmente el segundo, el titulado El ocaso del rey serpiente. En fin, todo esto demuestra una vez más que las autoridades educativas hacen mal mandando a sus casas a profesores e investigadores que todavía pueden decir muchas cosas interesantes a los estudiantes, y que gozan, a Dios gracias, de una salud aceptable y una cabeza que funciona. Es un despilfarro y una estupidez, pues esas personas tienen a menudo la experiencia y el saber acumulado como para aportar mucho a las generaciones jóvenes, aunque hayan cumplido ya los setenta. Pero de despilfarros y estupideces está repleta, por lo general, la agenda de nuestros políticos.

martes, 4 de agosto de 2015

¿LA MADUREZ?

Hace unas semanas fui invitado a participar en una mesa redonda en la Universidad Complutense de Madrid. Se trataba de hacer balance sobre la introducción y la evolución en España de las teorías y métodos en torno a la llamada Nueva Arqueología. Me llamaron porque en los años 70 y 80 del pasado siglo publiqué algunos artículos que se pueden incluir en esa tendencia, y porque traduje para Alianza Editorial un par de libros directamente relacionados. En ese tiempo nadie sabía en nuestro país de tal enfoque y mis libros causaron una cierta conmoción. La mesa redonda transcurrió con normalidad y mis amigos y colegas elogiaron mi papel en el avance de la arqueología española; al final del acto tuve que reconocer que ahora estoy muy distante de todo aquello, de hecho cada día me interesa menos la teoría, y todavía menos la práctica de campo, sólo me fascina aún el proceso y las vías de interpretación de los materiales, y eso al margen de modelos teóricos, sino sencillamente por el camino de la lógica, la intuición y las comparaciones con situaciones similares en otros lugares o épocas. A eso le añado mi dedicación a la literatura, creo que desde el esfuerzo reflexivo que el escritor hace para plasmar situaciones ficticias pero basadas o enmarcadas en hechos históricos, es muy posible arrojar luz abundante sobre la vida en la antigüedad, que es de lo que se trata con la arqueología.

viernes, 13 de marzo de 2015

Cosmogramas en el urbanismo

Oxkintok es una típica ciudad clásica de Yucatán. He pensado siempre que es un excelente ejemplo de urbanismo cosmológico. He dedicado algunas páginas en artículos y libros a discutir esa cuestión. Lo que quiero ahora subrayar es que tal característica aparece también en otras áreas del mundo antiguo o tradicional. En ausencia de textos mayas equivalentes a los shastras hindúes, que establecen la relación entre ciudades y mandalas, podemos utilizar la organización de la urbe para especular sobre esas posibilidades. En Oxkintok dos grandes grupos marcan, enfrentados, los extremos del mundo: el Grupo Norte, o Donato Dzul, y el Xanpol o Grupo Sur. Como en la ideología religiosa hindú, parece que el crecimiento de los grupos sagrados, y el de la ciudad toda, se ajustó al movimiento opuesto a las agujas del reloj, de sur a norte y de oeste a este. Desde luego, son varios los autores que han defendido la hipótesis del cosmograma urbano con mayor o menor cantidad de argumentos y pruebas, y también son otros los lugares donde se ha demostrado todavía con mayor claridad esa asociación, como en Camboya. Quiero decir que un buen estudio del urbanismo maya debe pasar primero por un análisis arqueoastronómico, y después por un planteamiento comparativo en profundidad. Los arqueoastrónomos han estado ya en muchas ciudades mayas, en Oxkintok estuvo Iván Sprac. Sus conclusiones suelen avalar mis conjeturas y las de algunos de mis colegas.

martes, 9 de diciembre de 2014

UN LIBRO

Ya está en las librerías mi último libro. Se titula LA RISA DE IXMUKANÉ y trata un episodio especialmente significativo del ciclo de mitos cosmogónicos conocido por el nombre de Popol Vuh, cuando la diosa Ixmukané no puede reprimir las carcajadas ante la visión de sus nietos convertidos en monos y haciendo cabriolas delante de ella. Esa reacción es el anuncio y desencadenante de un profundo cambio cuyas consecuencias desembocarían en la creación del mundo actual y de la humanidad maya. He enfocado el acontecimiento desde el punto de vista de la Historia comparada de las religiones, con la idea de probar que la risa es un agente cultural enormemente potente. Como en la serie de libros anteriores que denomino "umbrales del inframundo": Laberintos de la Antigüedad, Espejos de poder, y Dragones y dioses, en La risa de Ixmukané (Miraguano Ediciones, Madrid 2014) hay datos de muchas civilizaciones y de distintos períodos históricos, y he procurado emplear un lenguaje asequible y ameno.

martes, 2 de diciembre de 2014

OTRA NAVIDAD

Un año más. El siglo XXI avanza con paso decidido jalonado por las fiestas y los rituales que señalan precisamente la existencia de ese tiempo que nos va gastando sigilosamente. El año que viene será muy interesante en España, hay elecciones y la política anda últimamente muy revuelta. La gente está muy enfadada con los partidos grandes que han gobernado el país desde que murió Franco; además de su inoperancia se les culpa de la crisis económica y de la avalancha de corrupción que amenaza con engullir cualquier otro avance o logro. España ha atravesado los mejores 35 años de su Historia, nunca había tenido eso que llaman un "estado del bienestar", con sanidad (buena) gratuita y con educación (mala) también gratis, con un desaforado consumismo, millones de coches, televisores, teléfonos móviles, ordenadores y demás artilugios electrónicos, vacaciones y fiestas para todos, carreteras llenas de viajeros de fin de semana y puentes, en fin, lo que querrían tener para sí los pueblos de África, por ejemplo. Para darse cuenta cabal de los cambios hay que tener más de sesenta años, cuando yo era un adolescente nada de eso existía. Y, sin embargo, la gente está muy muy enfadada, y dispuesta a no votar o a hacerlo a partidos radicales, extremistas, separatistas, o a los que no tienen ninguna experiencia y proponen medidas disparatadas. ¿Qué ha sucedido? Pues lo mismo que le sucede al niño que ha tenido toda clase de caprichos, satisfecho, mimado y acostumbrado a lo fácil, de pronto se hace adulto y ya no le caen las cosas del cielo, tiene que esforzarse para lograrlas, y llora y grita, y odia a todos, sus padres los primeros. Los españoles han abierto los ojos y se han dado cuenta de que los políticos son corruptos, que muchos empresarios lo son también o tratan de explotar a los trabajadores y lucrarse sin medida, que la justicia no es igual para todos, que hay mil y un defectos en esta democracia modesta y precaria que tenemos. Lástima, no se trata de echar abajo un edificio que nos ha alojado muy bien porque le hayan salido grietas, sino de rehabilitarlo procurando que no se nos caiga encima. Mientras tanto celebremos la Navidad, que siempre es símbolo de alegría y amor. Después, en 2015, ya veremos. ¡Felicidades!

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Se hace camino al andar

El lunes 8 de septiembre de 2014 se va a inaugurar en Valencia una exposición que hace honor a la fama quijotesca que tenemos los españoles. Cristina Vidal y Gaspar Muñoz llevan muchos años lidiando con toda clase de pegas, obstrucciones, dificultades y sinsabores, para sacar adelante sus proyectos de investigación arqueológica, restauración y formación en la defensa del patrimonio cultural en la región del Petén, en Guatemala, concretamente en los yacimientos de La Blanca y Chilonché. La turbia burocracia de los países latinoamericanos, las escasas ayudas económicas de las instituciones españolas, nada de eso les arredró, nada de eso frenó su deseo de hacer algo por la ciencia, el americanismo, la mayística y el patrimonio de la humanidad, de cumplir sus vocaciones como arqueólogos, arquitectos y personas del siglo XXI, solidarios, inteligentemente cooperantes en el desarrollo del planeta. Y, como es natural, tal empuje, tal constancia, han dado espléndidos frutos que se verán ahora al completo por primera vez en la exposición valenciana: una estupenda arquitectura en La Blanca, una decoración en estuco y unas interesantísimas pinturas murales en Chilonché, e inscripciones jeroglíficas, y avances en los enigmas del hundimiento de la civilización maya clásica. Mi profundo respeto por estos investigadores y por todo su equipo, mi apoyo y gratitud.  

martes, 22 de julio de 2014

VERANO DEL 14

Con tantas cosas como bailan a mi alrededor empiezo a ser perezoso para escribir las entradas de mis blogs. Ahora que ya me he jubilado compruebo que tengo menos tiempo, que las horas apenas me rinden, que el malvado Cronos se empeña en correr como un galgo. Muchos me preguntan si ahora descanso a mis anchas, si hago todo aquello que antes no pude hacer, la respuesta es no, los días se me pasan sin sentir y los libros y revistas se amontonan en mi mesa sin que logre darles salida. Además, voy seleccionando lo que hago con ojos de avaro del tiempo, sólo leo, por ejemplo, lo que creo esencial y lo que me produce placer, y eso excluye muchos tediosos informes arqueológicos, escritos tan mal que causan repulsión, y que tampoco añaden nada nuevo a lo que ya sabemos. Rayos y truenos, a estas alturas todavía hay que gritar aquello de que no es arqueólogo el que excava y describe lo encontrado, sino el que lo interpreta correctamente y hace avanzar el conocimiento antropológico de la cultura de que se trate, o al menos plantea buenas hipótesis, sugiere caminos diferentes, expresa dudas y hace reflexionar a los colegas. Hace calor en Madrid, aunque no tanto como otros veranos.

viernes, 28 de marzo de 2014

Perspectivas primaverales

Esta es una primavera que ha empezado bien. Varias noticias reconfortantes permiten olvidar por un momento la crisis económica, las peleas de los políticos, el separatismo catalán, la corrupción, el desbarajuste educativo y otras negruras en las que se ve envuelta mi querida patria. Una de ellas tiene que ver con los mayas, mis buenos amigos Cristina y Gaspar están a punto de terminar el estudio del precioso mural que han  descubierto en las ruinas de Chilonché, en el Petén de Guatemala. Es evidente que una gran mayoría de edificios nobles de las viejas ciudades mayas clásicas lucían espléndidas pinturas, con gran variedad de temas y procedimientos debidos a artistas particulares, y  es igualmente innegable que muchas de las construcciones han perdido tales obras de arte a causa de  la inclemencia del clima tropical; también los propios mayas cooperaron a veces en la destrucción de los murales, al remodelar los conjuntos, y, desde luego, son culpables los saqueadores contemporáneos, que arrasan sin miramientos lo que se les pone por delante en su búsqueda de tesoros portátiles. Bien es cierto que en alguna ocasión, como en San Bartolo, gracias a los agujeros del saqueo se hallan las pinturas. Se puede añadir, y perdonen ustedes la inmodestia, otra buena noticia: que pronto verá la luz mi tercera novela, titulada Toda luna, todo viento, publicada por Alianza como las anteriores.

jueves, 23 de enero de 2014

LEEMOS CON LENTITUD

Vaya por delante mi satisfacción por la lentitud, me gusta la lentitud, siempre he elogiado la lentitud, pero hay ocasiones en que echo de menos una mayor rapidez en la resolución de ciertos problemas. Por ejemplo, para mi gusto vamos muy lentos en la lectura de los jeroglíficos mayas. Ya hace más de medio siglo que se pusieron las bases metodológicas para el desciframiento, el de verdad, no los muy respetables intentos de investigadores notables como Morley o Thompson. Por supuesto, en esos cincuenta años se ha avanzado mucho, si hoy esos autores levantaran la cabeza se asombrarían, pero la cuestión es que son cincuenta años, que todavía quedan bastantes glifos por interpretar adecuadamente y que los epigrafistas tienen dudas y vacilaciones en numerosas ocasiones. Comprendo que es un gran problema, pero las lenguas mayas están vivas en una buena proporción, y es sorprendente que con esa estupenda base todavía el epigrafista del proyecto que sea tenga que llevarse las inscripciones a casa y meditar largo rato la traducción que va a proponer. Y esa traducción estará incompleta con toda seguridad. ¿Qué pasa con la escritura maya antigua? ¿Por qué no ha sucedido en este caso como con el egipcio o el cuneiforme mesopotámico? Tal vez la respuesta sea que había muchas lenguas, muchos escribas con sus correspondientes escuelas y modas, y que los propios mayas amaban el retorcimiento en el lenguaje, la discreta confusión en sus textos, como en muchos pasajes de los libros de Chilam Balam. Así que me tengo que quejar de nuevo: porque los escritores escribían poco y de pocos temas, y con un estilo enigmático, y porque los lectores leen con irritante lentitud. Me da envidia ver a los egiptólogos plantarse ante una inscripción tebana y leerla con soltura a simple vista, a bote pronto. ¿Cuánto tardarán aún nuestros amables epigrafistas en hacer lo mismo?

martes, 3 de diciembre de 2013

DULCE NAVIDAD

Ya estamos en diciembre y en el horizonte próximo se alza de nuevo el gran anuncio luminoso de la Navidad del 2013. A mí me gusta la Navidad; hay mucha gente que detesta estas fiestas, yo las encuentro alegres y llenas de luz y colorido. Será porque en mi infancia la gente paseaba por las calles del centro de Madrid llevando zambombas y panderetas y cantando villancicos; porque muchas calles estaban llenas de puestos en los que se mostraban juguetes y preciosos adornos; porque nevaba y había castañeras vendiendo ricas y calientes castañas; porque mi madre hacía pollo para cenar (entonces el pollo era comida de gente pudiente y en la clase media se comía de tarde en tarde); porque cantábamos y reíamos hasta muy tarde, y teníamos un modesto Belén, y toda la familia parecía feliz; porque todos recordábamos al niño Jesús y nos sentíamos maravillados de que un ser sobrenatural hubiera venido a la Tierra a traer un mensaje de paz y amor. Eran otros tiempos, tiempos de inocencia, de simplicidad, todavía no existían decenas de "grandes superficies" tratando de vender cualquier cosa a cualquier persona, el consumismo no era siquiera una palabra aceptada por la RAE, o al menos por la gente, la única crisis visible era que unos tenían más y otros menos, pero eso había sucedido desde el principio del mundo y sabíamos que era necesario remediarlo poco a poco, cada cual según sus posibilidades. En fin, era una festividad religiosa, se conmemoraba un gran suceso religioso, y había gozo general por eso. Hoy todo aquello ha quedado obsoleto, es una fiesta de las compras y las vacaciones, y el regocijo, si existe en una situación de aguda crisis económica donde muchos se angustian porque ha subido la gasolina, se debe a que habrá días libres para viajar o descansar. Los niños, por supuesto, avizoran una montaña de regalos que, como los anteriores, los de todos los días, irán a parar a las estanterías de sus habitaciones y pasarán al olvido casi al momento de recibirlos. Además, no serán juguetes para jugar, serán máquinas para la soledad y el atontamiento.

jueves, 3 de octubre de 2013

UNA NOVELA Y UN ENIGMA

Ya hay en las librerías ejemplares de mi segunda novela El Ocaso del Rey Serpiente (Alianza Editorial). Es la segunda parte de Bolnak, el maya, aunque no exactamente una continuación sino otra aventura del grupo de amigos que forman el sacerdote, el guerrero, el músico y la princesa. Esta vez he querido abordar, como problema de fondo a las peripecias de los protagonistas, un asunto de enorme trascendencia: el abandono de las ciudades del sur de la península de Yucatán entre los siglos IX y X. Es difícil encontrar una explicación racional bien fundamentada para ese fenómeno que dejó a merced de la selva a decenas de enormes urbes de piedra. El misterio ha fascinado a investigadores durante décadas, y existen multitud de teorías más o menos elaboradas y con algunos datos científicos, pero el problema es aplicar cualquiera de esas teorías a tantos lugares diferentes. Yo he dejado volar la imaginación y he escrito en mi novela sobre un complot. No hay la más mínima prueba de que hubiera tal complot, pero ese es un magnífico escenario para la batalla eterna del bien y el mal. Espero que la novela guste a mis amigos y a los amantes de las civilizaciones exóticas, y acepto de buen grado cualquier crítica, no al planteamiento histórico, puesto que es una obra de ficción, sino al encaje de unas cosas y otras.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Publicaciones y personas modélicas

Tengo en mis manos los dos números aparecidos hasta el momento de una publicación periódica titulada MAYA ARCHAEOLOGY, que sale a la luz gracias a la labor encomiable de MESOWEB y de Joel Skidmore. Muy lejos en el tiempo quedan ya aquellas tristes revistas de arqueología, de papel de baja calidad y fotos borrosas en blanco y negro, que yo consultaba en mi época de estudiante. Felizmente, casi todo el mundo sensato acepta ahora que una revista científica no tiene por que ser fea  y tosca, que el diseño, la maquetación, el color y todos los detalles de la edición, convierten la publicación en algo atractivo a la vista y al tacto, y que ése es el primer paso para un acercamiento fructífero al contenido. Y más en arqueología, un campo cercano a la historia del arte. Sin llegar a afirmar aquello de que el medio es el mensaje, vean si la belleza de estas publicaciones de Mesoweb, no obliga por sí misma a un juicio de valor favorable sobre la cultura maya. Claro que además están los magníficos artículos del interior, sobre todo el de la pintura de Calakmul y el de la iconografía de Palenque. En fin, un placer para los ojos y para la inteligencia.
Más doloroso para mí es manifestar aquí el pesar que siento por la muerte de un gran arqueólogo y un gran amigo. Claude François Baudez es otro modelo, de investigador y de persona, su biografía es la de un hombre sobresaliente en todos los aspectos. Su último libro, tan reciente, sobre el autosacrificio maya, es otra obra ejemplar de las muchas que publicó. Le recordaremos siempre, por supuesto como mayista, pero además como estupendo conversador y hombre abierto, un intelectual admirable. Descanse en paz.

viernes, 28 de junio de 2013

UNA ARQUEOLOGÍA ROMÄNTICA

Mi amigo Iván Sprajc, que trabajó en el Proyecto Oxkintok como arqueoastrónomo, ha descubierto una ciudad maya hasta ahora desconocida, a la que ha bautizado con el nombre de Chactún. El investigador esloveno es uno de los exploradores románticos que todavía quedan en la arqueología americana, una persona dispuesta a hacer grandes caminatas por lugares peligrosos o inhóspitos con tal de encontrar unas ruinas o verificar un indicio. En la línea de Ian Graham o de los más célebres mayistas del siglo XIX. Toda mi admiración para él, y mi envidia, porque la edad me impide ya el adentrarme en la selva a la búsqueda del descubrimiento, es decir, a la búsqueda de las ilusiones. Tal vez es la tarea más bella del arqueólogo, el premio a sus esfuerzos y penurias, hallar determinados objetos, ciertos estilos en los lugares donde no se suponía su existencia, una nueva ciudad en medio de la nada selvática, una inscripción jeroglífica que ratifica una hipótesis o la refuta, o que añade un conocimiento diferente y nuevo sobre un viejo problema. Hasta las personas profesionalmente alejadas de la arqueología reconocen que estos momentos y estas sensaciones compensan los sufrimientos y pueden justificar una vida. Esa selva centroamericana, esos bosques mayas que abrazan y ocultan a las capitales de la antigüedad, que también protegen, conservan, destruyen y camuflan, según las circunstancias, es uno de los escasísimos paisajes parcialmente vírgenes para la exploración en el siglo XXI. Y yo solamente pido, ruego, respeto por el viejo manto vegetal, que aquellos que se adentran en sus secretos lo hagan con el celo y la prudencia con que se hacía antaño, cuando no existían las masas de turistas, cuando la tecnología no había puesto en el mercado tantos procedimientos y artilugios para dañar la naturaleza.

viernes, 24 de mayo de 2013

SACRIFICIOS

Mi amigo Alex dirige una institución que se llama Literaula, dedicada a formar escritores, a enseñar a los interesados el difícil camino de las letras. Había leído mi novela BOLNAK, EL MAYA y le interesaron mucho los sacrificios humanos a los que se alude allí en repetidas ocasiones, por lo que insistió para que celebráramos una especie de sesión o mesa redonda sobre esa práctica. Elegida la Fundación Progreso y Cultura, y cedido amablemente por la UGT el salón de actos, iniciamos una de estas tardes el debate: éramos tres personas en la mesa: Fraguas, Rivera y Prieto, dos periodistas y un profesor. La tesis que mantenían mis acompañantes era que los sacrificios humanos todavía existían, por ejemplo ahora en España, y que no tenían que ser identificados solamente con el cruel derramamiento de sangre, como los llevaban a cabo mayas o aztecas, sino con otras formas menos llamativas de acabar con las personas, el paro, la marginación, la pobreza, la persecución política o económica... Yo no estaba de acuerdo con ellos, pienso, y así lo dije, que hay distintas definiciones, y contenidos, para cada una de esas formas de agresión, y, seguramente, distintas razones y consecuencias también. Algo más semejante a la práctica antigua, que, por otro lado, ha sido aceptada y ejercida por la mayoría de los pueblos en algún momento de su historia, es, a mi modo de ver, la matanza que sucede todas las semanas en las carreteras, con decenas de muertos en lo que se suelen llamar "accidentes" (aunque no lo son tanto: excesos de velocidad, bebidas alcohólicas, drogas, carreteras en mal estado, escaso civismo, nulo respeto por los derechos y la integridad física de los demás etc.). Cada año desaparece lo que podría ser una pequeña ciudad en esa guerra del tráfico, y cada fin de semana el parte de guerra correspondiente refleja lo insensibilizados que hemos llegado a estar ante ese fenómeno. Nos parece natural, es parte del progreso, no se cuestiona, las mismas ideas que subyacen a los sacrificios humanos de la Antigüedad: necesidad ineludible. Aunque aquellos eran, en número y características, menos dolorosos y terribles.

miércoles, 24 de abril de 2013

UN MAYA CON BARBA

Me invita Nacho Ares, gran amigo de siempre, a su programa SER HISTORIA para que hablemos un rato de Gonzalo Guerrero, personaje extraordinario que ha llegado a su conocimiento y por el que se ha sentido atraído de inmediato. Le digo muy brevemente cuál fue la peripecia americana del militar andaluz, y, en la conversación, grabada y off de record, surgen multitud de enigmas que hacen todavía más singular y apasionante la vida de este hombre. Por ejemplo ¿cómo entender que un belicista hispano, que había participado en guerras incesantes e importantes, se sometiera tan de buen grado a las condiciones de la esclavitud en Yucatán? ¿Cómo justificar solamente por la mujer y los hijos, como hacen los comentaristas españoles, entre ellos su compañero de cautiverio Jerónimo de Aguilar, el apego hacia los mayas que acabó sintiendo, sobre todo cuando esos mismos mayas habían sacrificado y devorado a varios de sus compañeros de naufragio? ¿Cómo explicar que se desentendiese tan fácilmente de la religión católica, que sin duda fue un pilar en que apoyarse en los duros años de sumisión y trabajos forzados, mientras veía cómo iban muriendo por las duras condiciones las otras personas que alcanzaron la costa del área maya? En otras palabras ¿fue Gonzalo Guerrero un español valiente que se puso del lado de los más débiles frente a la rapiña de los conquistadores? o ¿fue, por el contrario, un individuo débil y pusilánime que procuró a toda costa sobrevivir, aunque eso supusiera aceptar el servilismo extremo al que fue sometido? ¿Hay honor o deshonor en su comportamiento? Es indudable que con él se inaugura el mestizaje en América, es indudable que murió luchando contra sus compatriotas y a favor de los indígenas centroamericanos, es indudable que su atuendo y costumbres fueron finalmente los de sus amos, excepto la barba que, al parecer, siempre lució. ¿Podemos hablar aquí del primer caso conocido en América de "síndrome de Estocolmo", donde el prisionero acaba participando de las ideas y propósitos del secuestrador? Tal vez desentrañar esos enigmas sea tarea conjunta de los historiadores y los psicólogos. En cualquier caso, Gonzalo Guerrero bien merece una superproducción cinematográfica, algo igualmente cierto para tantos españoles que participaron de la colosal empresa del descubrimiento y conquista del inmenso continente.

martes, 19 de marzo de 2013

TÍTULOS Y DIGNIDADES

No puedo resistir la tentación de hacer aquí un comentario sobre el nuevo Papa, tal ha sido el bombardeo de noticias y la apología desatada de estos días pasados. Aún no me he formado una impresión de su carácter o forma de actuar, aunque vaya por delante que yo desconfío del exceso de humildad. Lo que me interesa destacar ahora es el nombre que ha elegido para su figura papal: Francisco, así, a secas, sin numeración. Desde luego, es un nombre que se presta a deformaciones, como que le llamen al Papa Paco, pero lo grave es que, al suprimir la numeración, el I que al parecer debía corresponderle, ha eliminado paralelamente el aura de dignidad que el nombre exige, y lo ha convertido en un vulgar apelativo coloquial. ¿Qué se dirá desde este momento?: "Lo ha dicho Francisco", pues habrá gente que dude si se refiere al tendero de la esquina, o al célebre personaje de zarzuela. Prueben ustedes a quitar la numeración ordinal a los reyes de la Historia, y sus nombres quedarán ramplones e insignificantes. La dignidad de un Papa, equivalente a la de un rey, exige tales detalles. Nunca en la Historia los gobernantes han prescindido de estos signos, pues saben muy bien que la simbolización de los estatus es tan importante como el estatus mismo, y que si al cargo se le desnuda de sus elementos representativos pierde casi todo su sentido. Alguien debería advertir de estas cosas a Francisco, y decirle que no por ser Francisco I va a perder su bondad, misericordia, humildad, y la excelente disposición hacia los necesitados. Sencillamente honrará mejor el alto cargo que ocupa.

miércoles, 27 de febrero de 2013

LOS MAYAS Y LA HISTORIA

No es frecuente que una antigua civilización tenga un sistema de cómputo cronológico que parta de un punto cero, de un comienzo de Era. Lo tuvieron los griegos, los romanos, los judíos, y también los mayas. Por el contrario, una civilización tan avanzada como la de los egipcios careció de un sistema de fijar los acontecimientos como ese. Lógicamente, tal sistema cronológico incide en la perspectiva propiamente histórica de los hechos que suceden; ¿quiere eso decir que los egipcios antiguos no tuvieron constancia de que los hechos políticos se inscribían en la Historia? Pues la respuesta parece difícil. Fue necesario que apareciera el célebre Manetón, ya en época muy tardía y con toda la influencia griega encima, para que a alguien se le ocurriera redactar una suerte de historia dinástica. Sin embargo, los mayas lo hicieron desde siempre, con sus jeroglíficos, en las estelas y también en los vasos pintados. Hasta ahora se han identificado unos doce vasos con largas inscripciones glíficas que narran las entronizaciones de los reyes de la entidad política de la Serpiente, una familia ligada a la ciudad arqueológica que hoy conocemos como Calakmul. En efecto, los mayas tenían un profundo sentido de la Historia, del acontecer histórico, del continuo temporal en el que se prenden los sucesos políticos. Tal vez porque, al creer que los segmentos temporales eran recurrentes, su análisis y estudio permitía avizorar y prevenir situaciones conflictivas; cada segmento estaba "cargado", y esa carga determinaba, seguramente dentro de unos márgenes, lo que iba a ocurrir. Con esa obsesión, los mayas desarrollaron, hasta extremos increíbles para una cultura con su tecnología, la astronomía, la escritura, la aritmética, el calendario y muchas otras disciplinas que estaban en el camino de convertirse en verdaderas ciencias. Y eso cuando Europa se encontraba en las tinieblas del medievo.

sábado, 26 de enero de 2013

LO ESENCIAL Y LO SUPERFLUO

Yo creo que una buena manera de evaluar la calidad y la eficacia de los políticos es considerar si el gasto que hacen del dinero público está justificado: si se destina a actividades prescindibles y poco importantes, o si, por el contrario, a aquellas que resultan básicas y fundamentales para la sociedad. En el primer apartado podríamos colocar seguramente aeropuertos sin aviones ni viajeros, museos de arte contemporáneo sin colecciones adecuadas, monumentos a cualquier cosa, fuentes y figuras entorpecedoras en rotondas o plazas, cuadros caros de uno mismo en las instituciones, costosas páginas web, y, por supuesto, coches, viajes, saraos, cocktails, recepciones, fiestas, comidas y cenas, etc... etc... Lo necesario es la sanidad, la vivienda, la educación y la cultura, y, desde luego, el apoyo a empresas y trabajadores, infraestructuras que faciliten el desarrollo económico, y cosas parecidas. El Ayuntamiento de Madrid ha decidido que las escuelas municipales de música y danza no son necesarias y anda recortándoles las subvenciones. La música, como dicen los profesores afectados, sí es esencial, hace mejores ciudadanos, mejores personas, ayuda a los que sufren y estimula a los desvalidos. Es cultura con mayúsculas, es civilización, es belleza, es sensibilidad, es inteligencia, es todo lo que desearíamos que fueran nuestros hijos y nuestros vecinos. ¿Acaso el Ayuntamiento de Madrid desprecia tales virtudes, acaso estamos llegando a tocar el fondo pestilente de la indiferencia y la vulgaridad? En el concierto que han brindado esta mañana los profesores de esas escuelas, en las que hay niños y viejos todos amando la música, nos hemos puesto de pie para aplaudir, emocionados por la hermosa música interpretada, pero sobre todo por lo que esas maravillosas personas representan. Que sepan que no están solos.

martes, 1 de enero de 2013

NO SE ACABÓ EL MUNDO

El periodismo es como la espuma de la cerveza: confiere una buena apariencia pero no garantiza la calidad del producto. Los periodistas dicen ahora "Los mayas se equivocaron", o bien "no se acabó el mundo como decían los mayas", e incluso "la profecía maya no se cumplió". Todo ello refleja la superficialidad con que muchos de estos profesionales tratan las noticias, rara vez profundizan en ellas, casi nunca amplían la información más allá de un titular llamativo y de un texto que lo justifique cogido con alfileres. Tengo que decir, no obstante, que algunos periodistas consultaron conmigo las famosas, y falsas, "profecías mayas", aunque no sé muy bien si la forma final de la noticia cumplió siempre el propósito de informar verazmente al lector (que, por otra parte, a menudo está predispuesto a entender lo que quiere entender y no lo que realmente se desprende del texto). Bien, entre unos y otros, más los que estaban interesados en la manipulación, tergiversaron la cuestión que era muy simple: los mayas antiguos nunca afirmaron que el mundo acabaría al completarse el decimotercer baktún de su cuenta cronológica, o sea, el 21 de diciembre de 2012 en nuestro calendario. Otra cosa es afirmar que los mayas creían en que los mundos se crean y se destruyen (o modifican), y que su cómputo cronológico es cíclico, eso sí es verdad, pero no podemos aplicar esas ideas, haciéndolas confluir, a un hecho particular como el de la terminación del ciclo de 13 baktunes y el comienzo de otro nuevo. En fin, supongo que esto todavía dará que hablar, y, la parte buena, que mucha gente se interesará ahora por los mayas. Feliz año.

sábado, 15 de diciembre de 2012

LLEGA LA NAVIDAD

En efecto, una vez más llega la Navidad. Este año es especialmente interesante para los mayistas porque finaliza un gran ciclo de trece baktunes. La confluencia del fin del año cristiano, del solsticio de invierno, de la Navidad católica y del final del gran ciclo maya, resulta verdaderamente fascinante. Ninguno de nosotros volverá a tener la oportunidad de asistir al fin de otro ciclo como este, ni siquiera veremos la terminación de un baktún nuevo, de modo que hay que celebrar este 13.0.0.0.0 que se avecina y brindar por el 4ahau 3kankín que da nombre al 21 de diciembre. En fin, no quería yo escribir sobre la complicación de la cronología maya sino desear una Feliz Navidad a todos los lectores de mis blogs. Con la esperanza de que el año próximo 2013, a pesar de terminar en una cifra que para muchos es nefasta, sea mejor y lleno de prosperidad. Mi heterónimo Bolnak seguro que estaría de acuerdo.